5 feb. 2018

MENSAJE MES DE FEBRERO

Queridos amigos profesores:

    Como sabéis, todos los años celebramos unas jornadas nacionales de delegados de enseñanza, que este año tendrán lugar del 8 al 10 de Febrero. Es una ocasión para compartir experiencias y alentarnos mutuamente en la tarea que tenemos entre manos.

    Este año se presentará en primer lugar la ponencia que la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis preparó para la Asamblea Plenaria del Episcopado del pasado Noviembre sobre los retos que plantea hoy la educación. Además, trataremos dos temas de especial interés: el de los colegios diocesanos y el de la ayuda a los padres a través de las asociaciones. Segovia, lamentablemente, no tiene ningún colegio diocesano, pero conviene que estemos al corriente de lo que sucede en las diversas diócesis que cuentan con ellos. En cuanto a las asociaciones de padres, es importante que nos tomemos en serio su promoción, aunque sea difícil. Por eso, dedicaremos un tiempo de las Jornadas a este tema, que se hace cada vez más urgente a la vista de los problemas que afectan a la educación.

    Es evidente que la formación de los padres y el apoyo a su tarea como primeros educadores es una prioridad de la Iglesia, y debería serlo también de la sociedad y del Estado. Sabemos bien que, sin el trabajo de los padres, lo que hacemos en la escuela y la iglesia siempre será insuficiente. Hay que reconocer que los padres necesitan apoyo, ayuda, solidaridad con sus problemas, y debemos estar a disposición de ellos. Pero nunca podemos suplirles. Por ello, hay que recordarles su responsabilidad indelegable y ofrecerles los medios que estén a nuestro alcance para que nunca se sientan solos. En este sentido, es una ayuda muy grande las escuelas de padres, los cursillos de formación sobre aspectos concretos de la educación, y, si fuera posible, la creación de asociaciones implicadas en la enseñanza. No olvidemos que, a la hora de defender los derechos, siempre es más eficaz el trabajo organizado que el de quien va por libre. La unión hace la fuerza.

   En este campo, los profesores podéis hacer mucho dada la cercanía que tenéis con los padres cuando tratan con vosotros de los problemas de sus hijos. No tengáis miedo a invitarles a participar en charlas u otras actividades dirigidas a sostenerles en el empeño de la educación. No pensemos en que participen muchos, pero si poco a poco se van incorporando padres a este proceso iremos sembrando para el futuro. Os animo, pues, a promover iniciativas en esta dirección. Y os pido también que recéis para el fruto de las Jornadas de Enseñanza que ayudan a reflexionar sobre los problemas que nos afectan a todos en mayor o menor medida.


Con mi cordial afecto

+ César Franco
Obispo de Segovia.